Un café con mas de veinte años de tradición

23/7/16

Las cabras descubrieron el café

Según cuenta una de las muchas leyendas quí tratan explicar el descubrimiento del café.
El café fué descubierto por accidente. En el siglo IX, un pastor que iba con sus cabras pastando se dio cuenta de que sus animales andaban algo agitados y se comportaban de forma extraña. Vio que se estaban comiendo unos granos y decidió probarlos para ver si tenían algo que ver con la inquietud que experimentaban las Cabras… El resto es historia.

6/7/16

La literatura y una humeante taza de café.



Hay una estrecha relación entre la literatura y el café. Como las películas y las palomitas, la ópera y los binoculares.
Curiosamente, a la acción de leer se le asocia una taza de humeante café. Una imagen idílica referente a la lectura de una tarde de domingo invernal es la que contiene una esponjada butaca, un café humeante y un buen libro. Desde luego, el binomio café literario es algo ya histórico y cada vez más actual, podemos ver como poco apoco han ido apareciendo cafeterías-librerías, donde puedes tomar libros prestados y leerlos mientras saboreas un buen café humeante.

2/7/16

El Café en el cine



En la historia del cine, un producto tan selecto y con tanto que contar como el café no iba a ser menos y ha aparecido en el escenario de una gran variedad de largometrajes. Así vemos que si no hubiese sido por la presencia del café en los mismos, la historia no se hubiera desarrollado de la misma manera.
He aquí alguna de esas películas, sin querer desmerecer las muchas otras que aquí no nombramos
“Desayuno con diamantes”
La protagonista tiene la extraña manía de desayunar cada mañana frente al escaparate de la joyería Tiffanys. La podemos ver en numerosas escenas sosteniendo perennemente un vaso de café en su mano...

26/6/16

Primera taza de café que se tomo en Caracas




Tomado de:Crónica de Caracas, de Arístides Rojas.

No siempre el aroma del café inundaba Chacao y sus alrededores como hoy en día. Desde 1728, cuando se estableció en Caracas la Compañía Guipuzcoana, que detentaba el monopolio del comercio en la Capitanía General de Venezuela, en el valle se cultivaba algo de trigo, que fue poco a poco abandonado por las plagas, caña, algodón, tabaco, añil y cacao. Pero estos productos no podían competir ventajosamente en el comercio exterior. Sería el café el cultivo que permitiría, más adelante, el surgimiento de todo un estamento social alrededor de nuestro principal producto de exportación antes del petróleo.
 Una historia de amor
El arbusto de café es oriundo de Abisinia, antiguo nombre de Etiopía. Se cree que en el siglo 18 unas plantas llegaron a Francia, donde languidecían en los jardines reales. Una leyenda de amor explicaría su llegada a tierras caribeñas. El rey de Francia encargó al Caballero Desclieux que llevara algunas de las matas a la isla de Guadalupe. El hombre embarcó en Nantes en 1720. En el barco viajaba Luisa, una bella muchacha de 18 años, con su madre, viuda reciente, y un hermanito. Desclieux se enamoró sin remedio de la joven y ésta a su vez le correspondió. Ambos se volcaron a cuidar las pequeñas plantas, que vivían en una especie de invernadero improvisado en la bodega. Luisa las sacaba a tomar sol, las regaba, las protegía del frío. Una noche, el barco fue atacado por unos piratas tunecinos. Todos los pasajeros tuvieron que luchar por sus vidas. Luisa corrió al invernadero a proteger las plantas. Un pirata se le abalanzó pero el caballero fue más rápido y de un hachazo lo paró en seco. Las plantas se salvaron y se multiplicaron en la colonia francesa, estimuladas por el amor de Luisa y Desclieux.